
Sentir que los sueños puedan cumplirse… o soñar con que los sentidos se llenen de deseos cumplidos. La Patagonia es capaz de cumplir ambas cosas. De hacer que lo irreal parezca real; de llevarte más allá de lo que jamás tus sentidos hubieran podido imaginar.
En la parte argentina se encierran algunas de esas maravillas que un buen viajero jamás debería dejar de visitar una vez en su vida, como el Glaciar Perito Moreno. O bajar hasta el sur para ver la que dicen ser la ciudad más austral del mundo Ushuaia. Sin embargo, quizás por publicidad, o precisamente por querer evitar una masificación del turismo, poco se conoce de Port Williams, la que realmente cumple con los requisitos para ser considerada ciudad más al sur del Mundo. Es desde este punto de donde podemos partir para hacer un recorrido por la Patagonia chilena; para descubrir nuevos rincones y darnos cuenta que quizás con menos nombre, pero encierra también auténticas maravillas naturales a la altura del propio Perito Moreno.
Allí, muy cerca de Port Williams y de Ushuaia se encuentra el Canal del Beagle, la primera de las maravillas naturales.Descubierto por Darwin, nos muestra unos paisajes extraordinarios entre la soledad del silencio y el unico susrro de las aves marinas que lo pueblan. Es una experiencia inolvidable recorrer este canal, aun cuando sólo sea hacerlo durante unos cuantos kilómetros.
Más al nordeste nos encontramos con el Parque Nacional Alberto d’Agostini donde prodremos gozar del espectáculo del fiordo D’Agostini, la segunda maravilla, que se extiende desde Tierra de Fuego hasta el estrecho de Magallanes. El recorrido por el fiordo nos descubrirá en las sendas auténticas paredes rocosas cubiertas de nieve y hielo.
Un poco más al norte está Punta Arenas, fundada en 1848. Es el centro a donde se llega para recorrer toda la Patagonia chilena. Su aspecto rico y bello, con tantas mansiones, se lo debe al crecimiento que tuvo en el siglo XIX gracias al comercio de lana en el lugar.
Siguiendo más arriba nos encontramos con la que muchos consideran la mayor maravilla de Chile: el Parque Nacional de Torres del Paine, que acoge al macizo del mismo nombre así como a los Cuernos del Paine. Para completar la magnífica estampa paisajística, a sus pies se extiende el lago Pehoé.
Por último, en le norte, no podemos dejar de visitar la 5ª maravilla chilena: la Laguna de San Rafael, aunque ne realidad se trata de un trozo de mar que se adentra en tierra. Es majestuoso observar el colorido que produce el reflejo del sol en el glaciar, y el estruendoso sonido de los trozos de témpanos rompiéndose y cayendo al mar. Y allí, entre tanta maravilla natural, no debemos olvidar la fauna que coexiste, especialmente su gran colonia de pingüinos magallánicos, y los leones y elefantes marinos.