Hay veces que uno lee determinadas cosas dichas por ciertos personajes que en algunas ocasiones te indignan y en otras te hacen gracia, según el pie con que te levantes ese día. Yo, hoy, me levanté con el pie izquierdo, y no pude menos que indignarme cuando leí las declaraciones de un tal Mirones, presidente del Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE), que pretende establecer un control para todo aquello que se diga en los blogs de viajes, porque, según él, desde éstos podemos influir negativamente en el sector turístico.
Según este señor, nosotros actuamos subjetivamente recomendando sitios con preferencias a otros. Pretende este tal Mirones venirnos a poner en tela de juicio las opiniones que muchos bloggers, entre los que me incluyo, obviamente, escribimos diariamente en Internet, intentado desacreditar y minusvalorar la calidad de nuestros artículos.
Para empezar (porque hay muchos lados desde los cuales poder atacar las declaraciones de este señor), cómo es posible que ponga en tela de juicio lo que se escribe en los blogs de viajes aduciendo la falta de objetividad cuando las mismas empresas a las que él defiende, diciendo que se sienten indefensas ante nosotros, son las que le mantienen a él y su organización. Eso sí es subjetividad, porque objetivo sólo es el que no tiene intereses personales o profesionales en la causa que defiende. Como subjetividad es, si nos ponemos ya a hilar finos, la información sesgada que nos proporcionan en cualquier agencia de viajes, donde siempre se intenta promocionar determinados lugares u hoteles, simplemente porque les ofrecen mejores comisiones.
¿Qué pasa? ¿este tal Mirones no quiere poner un control también en las agencias de viajes? ¿será quizás porque su organización subsiste gracias a ellas y a todas las empresas que participan del turismo internacional?
Las campañas turísticas, en realidad, ¿qué son? Yo diría que son instrumentos con los que se pretenden influir en la mente del turista a fin de convencerlos a visitar el lugar en cuestión. ¿y no es eso justo lo que nos achaca a nosotros? Quizás, antes de acusar, debería probar esos intereses personales que nos mueven a hablar de un determinado sitio mejor que de otros…
Que según él, muchos de los artículos y opiniones que se vierten sobre muchos sitios en los blogs no están basado en hechos cotejados físicamente. Pues puede ser que sí. ¿Pero es que me va a decir que los que nos venden los viajes sí han estado en esos lugares? Precisamente una de las grandes ventajas del Internet es que nos permite conocer exactamente el lugar que vamos a visitar. Pero para ello, no se mira un sólo blog, no, señor Mirones, que el turista no es tonto. El turista lo que hace es cotejar la información; leer en varios sitios y sacar sus propias conclusiones. Eso es libertad, señor Mirones.
“No se trata en absoluto de censurar, sino de que las grandes compañías tecnológicas establezcan mecanismos de control que eviten la proliferación de opiniones interesadas en internet”
Juraría que la palabra “control” cuando se trata de dar información es contraria a la libertad de expresión. Y eso, por muchas vueltas que le dé, es censura.
Y lo mejor de todo es que pretende establecer un decálogo para blogs, que según él, cuenta con el apoyo de la Patronal Europea de Restaurantes… Pues nada, podríamos exigir que ese decálogo figure también en todos los lugares que tengan algo que ver con el Turismo. Así comprobaríamos la “honradez” de todas las empresas que él defiende…
Había un famoso refrán que hablaba de “ponerle puertas al campo” y me temo que eso es lo que pretende este señor… ponerle puertas a la información en Internet.
Quizás y sólo quizás, debería primero informarse bien si lo que pretende es legal o es producto de una mala noche personal…
Via: locuraviajes.com/blog