Imaginar es gratis. Por ello no te resultará difícil visualizarte en París en uno de sus hoteles lujosos disfrutando de los encantos de una ciudad que invita constantemente a soñar. Y si de soñar con esta ciudad se trata seguro que tu mente se irá a lugares tan populares como la Torre Eiffel. Déjanos decirte que París es mucho más. Te presentamos uno de los lugares más bellos y emblemáticos del mundo: la Ópera de París. Este lugar, también conocido como Ópera Garnier hace las delicias de los turistas que realizan rutas de visita por la capital francesa. Ahora deja de imaginar. Seguro que tú también puedes viajar hasta aquí y convertirlo en realidad. 
La ópera Garnier, antiguamente sede de la Compañía de Ópera, alberga actualmente en su interior la Academia Nacional de Música. Te parecerá estas viajando en una máquina del tiempo. Es usual llegar hasta la Ópera Garnier después de haber realizado una interesante visita al Museo del Louvre ya que este se encuentra muy próximo a ella. Es prácticamente imposible llegar hasta la Plaza de la Ópera y no sentirse hipnotizado por este espectacular edificio de estilo neobarroco.
A tu disposición tendrás más de 11.000 metros cuadrado de paraíso, embellecido aún más si cabe por la gran cantidad de elementos ornamentales que la componen. Lo más impresionante de todo el edificio es su escalera de entrada, fotografiada un número incontable de veces por los curiosos turísticas que se agolpan a su alrededor cámara en mano. Normalmente dentro de este hermoso edifico suelen tener lugar interesantes espectáculos de ballet.
Antes de acudir a este lugar es especialmente recomendable adentrase de lleno en su historia. De este modo, cuando lo tengas delante, podrás imaginarlo no sólo en esta época sino en todo su periodo que es como realmente se deben ver los edificios. Visitar un edificio sin conocer su historia es como ver un dado sólo por alguna de sus caras sin disfrutarlo en su totalidad. Para empezar te diremos que la Ópera de París debe su existencia a Napoleón III de Francia y que este encargo su construcción al arquitecto Charles Garnier. De aquí el sobrenombre del edificio.
Foto: Bsidez.