A un paso de Asia: el barrio Chino de Londres
1 05 2008Lo que realmente resulta fascinante de ciudades tan cosmopolitas como Londres es su capacidad para erigirse como una pequeña babel donde conviven ciudadanos de todas las nacionalidades, formas de pensar y de sentir. Esto es lo que realmente hace espacial y fascinante a la capital inglesa.
Mezclándote con sus gentes en los diferentes barrios de la ciudad, en sus mercados y museos vivirás una doble experiencia: la del viaje y la del encuentro con otros planteamientos y estilos de vida.
En este sentido resulta una experiencia muy positiva adentrarse en China Town, una zona muy curiosa de visitar. La encontrarás muy cerca del soho y de Picadilly Circus, otros dos puntos de visita que no puedes perderte. Llegar a China Town es como desplazarse, en cuestión de metros, del Londres más tradicional a la China más exótica. En un sólo viaje tendrás la oportunidad, por unas horas, de adentrarte en dos culturas muy diferentes entre sí.
A veces nos encontramos con ciudades cuyo barrio chino no es más que un espacio creado para turistas. El barrio chino de Londres es, en esencia, un lugar construido por inmigrantes asiáticos de manera totalmente natural. Sin trampa ni cartón. Si te pararás a charlas con alguno de ellos podrías comprobar como las costumbres que te cuentan de su lugar de origen son las mismas que verás aquí. La mayoría de inmigrantes del barrio chino son de Hong Kong.
Todo a tu alrededor estará bañado del encanto de Asia. Cada detalle tiene la marca propia de China. Fíjate en la curiosa decoración de los arcos orientales, en los característicos leones de piedra de las calles. También podrás comprobar como las famosas cabinas telefónicas de Londres dan paso en este barrio a otros de un estilo completamente diferente.
Te llamará la atención las tiendas que encontrarás a tu paso repletas de productos que, sin duda, no estamos acostumbrados a degustar. Atrévete a explorarlas y adquirir algún detalle. La verdad es que cada uno de los rincones de este lugar te dejara fascinado. Pasar de un país a otros en cuestión de segundos es algo que pocos viajeros quieren perderse.
Foto: Eddieckk.