En el corazón de la Costa Azul, a medio caballo entre el encanto de lo francés y lo italiano encontramos un lugar que enamora a cuantos viajeros pasan por aquí. Seguro que has oído hablar de ella y de sus atractivos. Hoy te proponemos partir rumbo a Niza. Con un poco de planificación no te será complicado conseguir un vuelo económico o un alojamiento barato en esta ciudad que comenzarás a disfrutar antes siquiera de estar allí.
Una vez allí tendrás cientos de opciones a tu disposición. Podrás visitar el caso antiguo de Niza, sus ruinas romanas, la ópera, la catedral, los jardines, el puerto,… Con tantos lugares interesantes que ver no habrá tiempo para el aburrimiento. Será una idea perfecta dedicar alguna de tus mañanas en Niza a visitar alguno de sus museos. Niza respira cultura por los cuatro costados. Adentrémonos en dos de sus museos más atractivos.
Uno de los museos más originales es el Jardín Botánico que encontrarás situado al oeste de Niza. Su ubicación y características lo convierten en mucho más que un museo ya que los turistas pueden encontrar aquí un rincón para el arte pero también un lugar donde alejarse del bullicio, contemplar hermosas vistas de la ciudad y disfrutar en un entorno de naturaleza envidiable. Siempre es interesante visitar un lugar de este tipo. En total tendrás ante ti más de tres hectáreas de belleza materializada en especies de todas las clases y familias vegetales. Desde 1991 lleva haciendo las delicias de aquellos turistas que visitando Niza no quieren sólo quedarse con las opciones más clásicas
El Museo de Artes asiáticas es otro de los museos más curiosos de Niza. Fue diseñado por el arquitecto japonés Kenzo Tange como un modo de unir lo bueno de cada cultura. Un binomio perfecto entre Oriente y Occidente en el que al arte es el protagonista y elemento en común entre ambas. Te encantará el lago artificial que rodea todo el edificio o la pirámide de cristal budista del primer piso. Aquel que decida visitarlo varis veces encontrará contenido diferente en cada una de sus visitas ya que alberga continuamente exposiciones temporales.
Foto: Skene.