¡Irlanda es mágica! Por más que te adentres en ella, una y otra vez, siempre reaparece un nuevo lugar que visitar. Si crees que ya lo habías visto todo, si no imaginabas aún más maravillas en este país pruebe a visitar Dun Aengus, según muchos, el lugar más bello de Europa. Viajamos a la isla Inishmore, una de las tres islas de Aaran en la costa oeste, para presentarte un lugar que no olvidarás con todo el sabor del Atlántico. Te recomendamos reservar un vuelo económico a Irlanda. No tendrás problemas haciéndolo con antelación para vivir una experiencia memorable.
Dun Aengus es un antiguo fuerte de rocas celta situado en lo alto de un acantilado de 92 metros de altura desde donde se puede contemplar el mar. Su visión muestra al visitante un entorno desierto regado por acantilados y construido por 12.000 kilómetros de muros de piedra. Con una descripción así nadie podría dudar de la originalidad de este espacio como lugar de paso de viajeros ávidos de aventuras y experiencias fascinantes. Por muchas fotografías que se contemplen del lugar nada es comparable al momento de verlo con tus propios ojos. Tanta belleza parece irreal pero es totalmente cierta. Disfrutarás como un niño.
Adentrarse en Dun Aengus es una experiencia que supera el propio concepto de visita turística. El lugar data de la Edad de Bronce y se antoja como un auténtico tesoro. Más allá de un lugar de visita es un instante vital. Es imposible no pararse a reflexionar en un entorno como este, tan único, tan apartado del vertiginoso ritmo de vida al que estamos acostumbrados, tan diferentes al resto del mundo.
En Dun Aengus aún no conocen el significado de la palabra estrés, ni prisas, ni siquiera ruido. La tranquilidad reina en todos lado sólo alterado por el vaivén de los turistas y las amenas charlas en algunos de los restaurantes de los alrededores. Ningún turista quiere perderse el momento casi sagrado de sentarse en solitario en alguna de las piedras para contemplar el horizonte desde aquí. Auténticamente maravilloso es tener la oportunidad de contemplar sus atardeceres.
Foto: Emmedibi33.