La belleza y fascinación que suscita este rincón del mundo no es subjetiva ni fruto de campañas mediáticas a su favor. Con tan solo decir que fue candidato a las 7 maravillas del mundo y que está afianzado desde hace años en el primer puesto del ranking de los destinos más visitados de Alemania, el castillo de Neuschwanstein no deja a nadie indiferente.
En un entorno idílico, encumbrado en un alto cerro y rodeado de un abrumador y solemne bosque de abetos y pinos, se encuentra el castillo de Neuschwanstein o traducido al español, el Nuevo Cisne de Piedra.
Esta asombrosa obra arquitectónica de incalculable valor, fue ideada por Luis II de Baviera nacido en Munich en 1845 y conocido como el rey Loco.
De sombría existencia y en búsqueda constante del retiro, Luis de Baviera imaginó este castillo como el lugar perfecto en el que refugiarse. Desgraciadamente no logró hacer gran uso de él, ya que después de un corto reinado y de haber sido declarado incapaz de reinar por su supuesta locura, fue encontrado muerto en el lago anexo al castillo.
Dejando de lado la trama que rodea la historia del castillo y la intriga que genera y que incluso, se llega a respirar entre sus paredes, la genialidad del monarca se plasma a través de un castillo surgido de un cuento de hadas; como si se tratase de piezas de Lego encajadas a la perfección la una con la otra. Tal es así que Walt Disney lo tomó como referencia para el famoso film de animación, la Bella Durmiente.
La Edad Media aparentemente está presente en todos los rincones del castillo, aunque no es del todo así ya que lleva añadido todo el confort y lujo de la época. Como curiosidad destacar la maravillosa sala del trono, aunque sin trono, que consta de un enorme mosaico con animales. Decir también que de las 360 habitaciones de las que iba a disponer Luis II, tan solo están terminadas 14 debido a fondos insuficientes, eso sí de un lujo indescriptible.
Si este castillo te ha apasionado, no dudes en visitar el resto de castillos que construyó este monarca en el sur de Baviera, siguiendo el estilo historicista predominante de la época. Te proponemos:
- El catillo de Hohenschwangau, en el entorno alpino de Schwangau donde pasó su infancia
- El castillo de Linderhof, donde los jardines y el edificio son de inspiración rococó.
Es interesante que sepas que desde Munich y otras ciudades de Baviera se organizan excursiones que los recorren y que pueden ser realizadas en autocar, en tren o en bicicleta.
Los amantes de este personaje pueden completar su ruta visitando, además, Berg, donde está el castillo en el que pasó sus últimos días, y, al sudoeste de Munich, el castillo de Herrenchiemsee, situado en un islote del lago Chiemsee –desde Prien sale un servicio regular que lleva hasta él y da una vuelta por el lago–.
Si deseas saber más, visita la página Web de la Administración Bávara de Palacios:
http://www.neuschwanstein.de/spanisch/servicios/public.htm
Por último decirteque no se convierta en una excusa viajar a Baviera, ya que quizás tu bolsillo sufra más un sábado noche que no un vuelo a Munich.
Yo estuve hará un par de años. Fui en Diciembre y es… espectacular. Las dos horas desde Innsbruck valen realmente la pena. Es una maravilla. Eso si, recomendación: si vais, tened en cuenta las operas (El Anillo de los Nibelungos etc). Entendereis muchas cosas sobre Luis II de Baviera. Ah! y subid en carruaje! bajar está bien…pero no la subida! entre el frio y que no todos estamos acostumbrados a subir un poco de pendiente… ademas, forma parte del encanto! Ah!!!! y cuando esteis en su dormitorio, mirad una columna, cerca de la puerta, donde está mujer tallada. Es absolutamente increible. Dicen que es Isolda… pero no lo tengo claro.